Pierre-Simon Laplace (1749-1827), el célebre geómetra, matemático, astrónomo, físico y filósofo, ha sido llamado “el Newton francés”. Nació el 23 de marzo de 1749 en una humilde familia de granjeros de la baja Normandía, en Beaumont-en-Auge. Fue enviado a estudiar a la Universidad de Caen, donde impresionó tanto a sus profesores con su habilidad matemática, que en 1767 consiguió un puesto de profesor en la Escuela Militar de París. En 1785 fue nombrado miembro de la Academia de Ciencias y en 1795 miembro de la cátedra de matemáticas del Nuevo Instituto de las Ciencias y Arte. En 1816 fue elegido miembro de la Academia Francesa.
Se dedicó con firme constancia al estudio de las Matemáticas trascendentales y de la Astronomía. Trabajó para explicar los movimientos irregulares de los planetas Júpiter y Saturno y formuló su teoría, aclarando problemas fundamentales del funcionamiento del sistema solar. Su obra principal es su gran libro: Tratado de la Mecánica Celeste, a menudo mencionado como “la matemática de los cielos”, que consta de cinco tomos publicados de 1799 a 1825 y está dividido en dieciséis libros. También escribió muchos tratados sobre descubrimientos científicos y multitud de memorias en las distintas ciencias.
En su obra Exposición del sistema del Mundo, publicado en 1796 y que contiene cinco libros, describió su hipótesis nebular, la teoría sobre la formación del Sol y de nuestro sistema planetario a partir de una nebulosa o remolino de polvo y gas, creando el fundamento básico de toda la teoría de la formación estelar hasta nuestros días. Demostró también la estabilidad del sistema solar, sentó las bases científicas de la teoría matemática de probabilidades y formuló la imagen de un mundo completamente determinista.
Movido por una inquieta ambición, también experimentó el mundo político: fue senador, canciller del Senado, en 1799 fue nombrado ministro del interior, en 1805 gran oficial de la Legión de Honor, en 1806 conde del Imperio, firmó el acta de destronamiento de Napoleón, entró en la Cámara de los Pares y fue bien acogido por Luis XVIII, quien le dio el título de marqués en 1817.